El sustantivo malum -i (o sea, sustantivado a partir del adjetivo "malus" ) significa "lo malo".
Así, la expresión latina totum bonum significa el bien entero, completo; mientras que totum malum significa el mal íntegro, lo enteramente malo.
Por eso, en la tradición cristiana, se dice que lo totum malum no existe, que el mal es en verdad una privación del bien, una carencia de bondad. En fin, que no tiene realidad ontológica.